My goal goes far beyond running the New York City Marathon. I’m running to support Team for Kids, a foundation that provides free programs in physical activity, health, and wellness to thousands of children from underserved communities.
Recently, I crossed the finish line of the Chicago Marathon, with my heart full of love, strength, and gratitude, inspired by my daughter, the greatest reason why I run and why I believe in a healthier future filled with opportunities for all children.
Through equitable access to sports, Team for Kids teaches values like discipline, confidence, and resilience, helping children discover their own potential. Because when a child runs, it’s not just their body that moves, their spirit, self-esteem, and hope come alive.
Every donation, big or small, helps more children gain access to opportunities that truly change lives.
Join me on this journey: every mile I run and every dollar you give becomes movement, health, and a brighter future for thousands of kids. And of course, I also run for my daughter; to show her that dreams are achieved one step at a time, with your heart leading the way.
Mi meta va mucho más allá de correr el Maratón de Nueva York. Estoy corriendo para apoyar a Team for Kids, una fundación que ofrece programas gratuitos de actividad física, salud y bienestar a miles de niños de comunidades con menos recursos.
Recientemente crucé la meta del Maratón de Chicago. Lo hice con el corazón lleno de amor, fuerza y gratitud, inspirada por mi hija, la razón más grande por la que corro, y por la que creo en un futuro más saludable y lleno de oportunidades para todos los niños.
A través del acceso equitativo al deporte, Team for Kids enseña valores como la disciplina, la confianza y la resiliencia, ayudando a los niños a descubrir su propio potencial. Porque cuando un niño corre, no solo se mueve su cuerpo: se despierta su espíritu, su autoestima y su esperanza.
Cada donación, grande o pequeña, ayuda a que más niños puedan acceder a oportunidades que realmente cambian vidas.
Acompáñame en este recorrido: cada kilómetro que corro y cada dólar que donas se transforman en movimiento, salud y futuro para miles de niños. Y, por supuesto, corro también por mi hija para mostrarle que los sueños se alcanzan paso a paso, con el corazón por delante.